El ejercicio en mayores de 55 ayuda a tener una jubilación más saludable

Un estudio de la Universidad de East Anglia (EE.UU.) concluye que la práctica de actividad física en las personas mayores de 55 años, ayuda a tener una jubilación saludable y en forma, debido a los beneficios físicos y mentales de estar activos.

Para llevar a cabo el trabajo, los investigadores encuestaron a más de un millar de personas con una edad superior a los 55 años sobre sus niveles de actividad física, y las expectativas y experiencias de jubilación. Los científicos también realizaron grupos focales y entrevistas con personas jubiladas acerca del envejecimiento activo.

Charlotte Salter (doctora de la Escuela de Medicina Norwich de la Universidad de East Anglia) explicó que “para disfrutar de una jubilación saludable y en forma, es clave que las personas mantengan su condición física durante los cincuenta años en adelante. Pero descubrimos que existen muchas barreras, desde la mala salud, la falta de motivación y el costo y la disponibilidad de deportes, actividades y clases de acondicionamiento físico, hasta la falta de tiempo suficiente, debido al trabajo o, en muchos casos, debido a responsabilidades de cuidado”.

El informe muestra, además, qué podrían hacer los especialistas y los proveedores de atención médica para promover e impulsar la actividad física entre las personas mayores de esta edad, así como el trabajo que los centros deportivos deberían desempeñar para fomentar el envejecimiento saludable. A este respecto, la doctora indicó que “muchos encuestados también se sintieron excluidos y dijeron que las instalaciones deportivas y las clases de ejercicios tendían a atraer a un mercado mucho más joven”.

Los resultados del estudio concluyeron que los adultos mayores que llevan estilos de vida activos antes y durante su jubilación tienen más movilidad y un envejecimiento más saludable. A pesar de que no existe un enfoque único para todos, “la actividad que se combina con la socialización u otras acciones intencionales como pasear perros, jardinería, tareas domésticas, cuidado de niños o voluntariado, eran buenas maneras para que los mayores de 55 años permanecieran activos”, apuntó Salter.

Otra de las medidas necesarias sería impulsar una política de salud y bienestar que promueva la actividad física, brindando oportunidades para estar activo en el trabajo o en la empresa, mediante grupos de caminata y esquemas de ciclo al trabajo. También, desarrollar un paquete de apoyo previo a la jubilación con consejos sobre actividad física, estimulando el desarrollo de planes para estar activo en la jubilación; y un cambio cultural para fomentar el deporte en la vida adulta.

Para acceder al estudio (en inglés), pinche aquí.

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