El tai chi puede ayudar a prevenir caídas en las personas mayores

Investigadores de la Universidad de Jaén han descubierto que la práctica regular del tai chi puede ayudar a prevenir las caídas en las personas mayores. Esta disciplina redujo el riesgo de sufrirlas en un 43% a corto plazo y en un 13% a largo plazo.

Los hallazgos han sido publicados en la prestigiosa revista científica Journal of the American Geriatrics Society.

El tai chi es una antigua práctica china centrada en la flexibilidad y la coordinación de todo el cuerpo, prestando atención a promover el movimiento armonizado en el espacio. Investigaciones anteriores habían demostrado que es un ejercicio eficaz para mejorar el control del equilibrio y la flexibilidad en las personas mayores.

Rafael Lomas, vicedecano de Fisioterapia de la Universidad de Jaén, señaló que “los resultados sugieren que la práctica de esta disciplina podría ayudar a proteger contra las caídas, que son la causa primaria de muerte traumática en adultos mayores y que generan una gran carga en el sistema de salud pública debido a las comorbilidades asociadas en sujetos que caen. Por lo tanto, la prevención de caídas surge como un objetivo mundial importante para las políticas de salud dirigidas a las poblaciones mayores”.

Durante la investigación, se realizó una revisión sistemática en la literatura médica de los estudios pertinentes más recientes y una integración estadística de los datos de esos estudios a través de un metaanálisis. Se identificaron diez ensayos clínicos aleatorizados que analizaron el efecto del tai chi en comparación con otros tratamientos (como la fisioterapia convencional, el ejercicio de baja intensidad, los estiramientos o el yoga) sobre el riesgo de caídas en los adultos en riesgo y en los adultos mayores.

Este estudio, en concreto, analiza el riesgo de caídas, es decir, el número de caídas reportadas por los sujetos del estudio. Este concepto es más informativo porque indica el riesgo de tener lesiones con mayor precisión. Los autores indican que la práctica del tai chi proporciona una reducción significativa del riesgo de caídas del 43% en el seguimiento a corto plazo (menos de 12 de meses) frente al de otras actividades y en un 13% a largo plazo (más de un año).

Lomas explicó que “según estos resultados, existen evidencias de alta calidad de que el tai chi reduce significativamente el riesgo de caídas y creemos que hay evidencia científica para que los profesionales de la salud recomienden su práctica en adultos mayores”.

En cuanto a las caídas perjudiciales, hubo pruebas de muy baja calidad de que esta actividad reduce el riesgo en un 50% a corto plazo y en un 28% a largo plazo. Además, puede reducir el riesgo en casi la mitad durante el primer año de seguimiento, y este efecto puede extenderse a más de un año de seguimiento, aunque la magnitud del efecto se reduce sustancialmente. Lomas afirma que, a largo plazo, “la práctica del tai chi puede recomendarse para prevenir caídas en adultos mayores y en adultos en riesgo. La duración de las intervenciones varió de 12 a 26 semanas, mientras que la frecuencia de las sesiones de una hora varió de una a tres veces por semana. Sin embargo, debido al pequeño número de estudios publicados, se necesitan más ensayos que investiguen el efecto del tai chi sobre las caídas perjudiciales y el tiempo hasta la primera caída”.

El equipo de trabajo estaba formado por Rafael Lomas, Rafael del Pino (profesor del Departamento de Enfermería), Francisco Javier Molina (profesor del Departamento de Ciencias de la Salud) y el doctorando Esteban Obrero.

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