Hacer ejercicio aeróbico frena el deterioro cognitivo del Alzheimer

Una investigación elaborada por la Universidad de Connecticut (Estados Unidos) señala que realizar ejercicio aeróbico puede resultar efectivo para retrasar o frenar el deterioro de la función cognitiva que sufren los pacientes con Alzheimer.

El trabajo, publicado en la revista científica “’Journal of the American Geriatrics Society”, es una profunda revisión de los 19 análisis realizados entre 2002 y 2015, que midieron el impacto de la actividad física en la capacidad cognitiva de 1.145 personas ya diagnosticadas o con un elevado riesgo de sufrir este tipo de demencia. Casi el 90% eran ensayos controlados aleatorizados, que son el tipo de estudio más fiable, y la mayoría de los participantes (71%) eran mujeres, mientras que la edad media de todos ellos eran 77 años.

La mitad de las personas participaron en programas de ejercicios aeróbicos que, en algunos casos, también incluían pruebas de resistencia, mientras que el resto solo recibían la atención habitual que requieren como consecuencia de su enfermedad. Los ejercicios aeróbicos incluían caminar rápido, trotar, nadar, montar en bicicleta u otras actividades que aumentan la frecuencia cardiaca y fortalecen el corazón y los pulmones. De media, lo practicaban unas 3,5 veces por semana, con una intensidad moderada, y cada sesión duraba entre 30 y 60 minutos. Aunque algunos de los programas analizados apenas duraron ocho semanas, otros se prolongaban durante más de seis meses.

El científico Gregory Panza explicó que “encontramos un aumento estadísticamente significativo en la función cognitiva que favoreció a aquellos grupos que practicaban más ejercicio aeróbico, en comparación con los grupos control”. Por ejemplo, entre las personas con una puntuación similar en las pruebas cognitivas al inicio del estudio, quienes practicaban ejercicios aeróbicos tenían al final del estudio una puntuación más alta que el 69% que no lo hacían.

La función cognitiva se evaluó mediante diferentes herramientas que determinan la capacidad para la resolución de problemas, la velocidad de procesamiento, la capacidad motora, la multitarea y la recolección de eventos, así como el reconocimiento de objetos y la capacidad para planificarse.

Los autores aseguraron que “este estudio es el primero en sugerir que el ejercicio aeróbico puede ser más efectivo que otros cuando el objetivo es preservar la salud cognitiva de los mayores con Alzheimer o con riesgo de padecerlo”.

Por su parte, Carol Ewing Garber (directora del Laboratorio de Fisiología Aplicada de la Universidad de Columbia y científica independiente al estudio) corroboró los resultados de la Universidad de Connecticut y apuntó que “el ejercicio puede cambiar la química del cerebro, modificar los neurotransmisores asociados con la depresión, la ansiedad y el estrés, así como los químicos asociados con el aprendizaje. Todo ello contribuiría a mejorar el estado de ánimo, la resistencia al estrés y la funcionalidad del cerebro, como la velocidad de procesamiento, la atención, la memoria a corto plazo y la flexibilidad cognitiva, entre otras cosas”.

Para acceder al estudio (en inglés), pinche aquí.

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