La ingesta de proteínas reduce el riesgo de fragilidad en las mayores

Un estudio de la Universidad de Finlandia Oriental y el Hospital Universitario de Kuopio muestra que una dieta rica en proteínas mantiene la salud muscular y previene el riesgo de sufrir fragilidad y prefragilidad en las mujeres mayores.

La fragilidad es una condición multidimensional muy común en los adultos de edad avanzada, y las personas que padecen dicha enfermedad tienen un riesgo elevado de dependencia y pérdida de movilidad, caída, fractura, multimorbilidad y mortalidad. La evidencia mostró un fuerte vínculo entre la fragilidad y la desnutrición, siendo las proteínas los nutrientes más importantes y necesarios, debido a su efecto positivo en la salud muscular.

En el trabajo, publicado en la revista “European Journal of Nutrition”, participaron 440 mujeres, con una edad comprendida entre los 65 y los 72 años. Tras la investigación, la ingesta adecuada de proteínas se estableció como mínimo en 1,1 gramo por kilogramo de peso corporal.

Esta cantidad se calculó utilizando un registro de alimentos de tres días al inicio del estudio en los años 2003 y 2004. Seguidamente, entre 2006 y 2007, el fenotipo de fragilidad y prefragilidad se definió en base a los criterios de Fred: Baja fuerza de agarre, baja velocidad de marcha, baja actividad física, agotamiento y pérdida de peso. Considerando a la primera como la presencia de tres o más criterios, y a la segunda, como uno o dos.

El estudio concluyó que consumir la cantidad recomendada de proteína dietética y una mayor ingesta de proteínas animales produce un menor riesgo de padecer enfermedades musculares y óseas en mujeres mayores. Por su parte, las de origen vegetal tienen un potencial más limitado para estimular el esqueleto, ya que contienen un menor número de aminoácidos esenciales.

Para acceder al estudio (en inglés), pinche aquí.

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