La práctica del kárate puede ayudar a combatir mejor el envejecimiento

La práctica del kárate puede ayudar a combatir mejor el envejecimiento Un estudio de la Universidad Complutense de Madrid indica que practicar kárate de forma continuada mejora la precisión, incluso cuando ésta empieza a deteriorarse.

Los resultados mostraron que la velocidad media de los karatecas fue de 27,71 metros por segundo, mientras que la de los no deportistas resultó de 37,01.

El trabajo analizó los efectos de un entrenamiento constante en algunas capacidades cognitivas de personas mayores de 40 años, para lo que midió la velocidad de anticipación de 275 personas, karatecas y no karatecas.

Las conclusiones destacan que los cinturones negro de este deporte en esta franja de edad registraron una precisión superior a aquellas que no practicaron ese arte marcial.

Mónica Pinillos, investigadora del Departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación de la UCM, explicó que “los efectos adversos de la edad en relación con diversos aspectos cognitivos, como atención y coordinación, se ralentizan en personas que han practicado asiduamente kárate y esta práctica ha empezado de forma temprana”.

De las 275 personas a las que se realizó el estudio, 55 eran cinturones inferiores al negro, 110 cinturones negro o superiores y 110 no karatecas. Los deportistas fueron seleccionados entre diversos gimnasios ubicados en la Comunidad de Madrid. La edad media fue de 29 años, con un rango de 13 a 73 años. El 39,3% eran mujeres y el 60,7% hombres.

En todos los participantes se midió la velocidad de anticipación, es decir, que la persona anticipe su respuesta con tanta precisión que logre interceptar un estímulo móvil. Esta capacidad está asociada con el envejecimiento y decrece a medida que avanza la edad. La investigadora señala que “el kárate es un arte marcial tradicional en el que se coordina la atención, la fuerza, la respiración, el equilibrio, la postura y el movimiento para vencer a un adversario”.

Para medir la velocidad de anticipación de los participantes, se utilizó el test KCC, que se basa en un punto luminoso para representar al objeto en movimiento. La persona tiene que detenerlo en el momento en el que, a su juicio, debería cruzarse con una referencia fija, también luminosa, establecida en el recorrido. Este itinerario se realiza a diferentes velocidades.

Los resultados, publicados en la “Revista Internacional de Medicina y Ciencias de la Actividad Física y el Deporte”, muestran diferencias importantes en la velocidad de anticipación de personas que no practican kárate y los cinturones negro. La velocidad media de estos karatecas fue de 27,71 metros por segundo, mientras que la de los no deportistas fue de 37,01.

En el caso de los karatecas, no hubo diferencias entre mayores y menores de 40 años, algo que sí se observó en personas que no practicaban este arte marcial. Los menores de 40 fueron más precisos que los demás. El trabajo también muestra que no hubo diferencias entre hombres y mujeres, ni entre diestros y zurdos.

Mónica Pinillos señaló que “los resultados indican que la práctica continuada y adaptada de kárate puede contribuir a la reducción del inexorable proceso de envejecimiento”.

Para acceder al estudio, pinche aquí.

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